martes, 27 de noviembre de 2012

UNA PROTECTORA Y CARIÑOSA RAZA

El pastor alemán es una raza muy versátil, que puede ser una gran compañía tanto para niños como para ancianos. Es un perro fuerte, de temperamento noble y muy cariñoso, se caracteriza por su instinto protector, es un animal valiente, abnegado y muy fiel a quienes le cuiden y le protejan.

Cuando un pastor alemán llega a casa, siendo aun cachorro es muy fácil educarlo y enseñarle lo que se debe y no hacer. Puesto que es una raza tan noble e inteligente, se deja educar con facilidad sin ser agresivo y tener que repetirle varias veces lo que se le quiere enseñar.

Este perro puede desempeñarse en varias labores, como lo son la policía, la guarda o incluso un perro de rescate para momentos de emergencia.

Tienen una predisposición y necesidad natural de estar en compañía humana y rodeado por una familia. Son excelentes amigos de los niños y grandes aficionados por el juego y la diversión.

Las personas que decidan encargarse de un pastor alemán, deben estar dispuestos a estimular tanto física como mentalmente a la nueva mascota, puesto que estos perros urgen de ejercicio físico para mantener en buen estado sus huesos y músculos, y mentalmente deben estar ejercitados ya que son unos perros muy curiosos e inteligentes, que desean aprender todo el tiempo cosas nuevas.

Después de que le ayudes en su ejercicio físico y mental, el pastor alemán te brindara una vida llena de obediencia, fidelidad, nobleza y alegría dentro de tu casa, contigo y tu familia.

A pesar de ser un animal de gran tamaño, el cual puede oscilar entre 60 y 68 cm en los machos, y entre 55 y 65 en las hembras es muy fácil castigarle y reprenderle cuando hace algún daño, ya que a pesar de que sea muy obediente es también muy inquieto y siempre busca algo con que jugar y/o explorar.

Espéro que esta información les sea útil al momento de criar y educar al pequeñín que indudablemente será un gigante amigo en todos los aspectos.




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